R.MAX
                    
CURRICULUM VITAE
                    
Nacíó como Ralf Maximilian Berninger
                    
en Idstein / Taunus, cerca de Francfort
                    
de Main en Alemania
                    
Músico, autor, compositor
                    
Estudios universitarios de arquitectura y arquitectura interior en la Escuela Técnica Superior
                    
de Wiesbaden en Alemania
                    
Artista independiente, paralelamente trabajos en diferentes profesiones, frecuentes viajes
                    
de estudios, perfeccionamiento artística de la manera propia de trabajar
                    
Recepción del nombre R.MAX, desarrollo de la pintura maxistica, actividad y trabajo con
                    
esculturas, únicamente como trabaja artísta independiente
                    
Numerosas exposiciones en relaciones detalladas y participación en exposiciones nacional y
                    
internacional
                    
Encargos para coleccionistas particulares y empresas
                    
Promoción de Ministerio de Hessen para Ciencia y Arte
                    
El artista vive de momento en la isla de La Palma, Canarias
                    
COMENTARIO - EL CAMINO AL CUADRO DE R.MAX DE PETER MEYN
                    
                    
Usted tiene interés por los cuadros de R.MAX y a lo mejor quiere saber más
                    
sobre este artisa extraordinario y sus obras únicas. Pues bien, tómese unos
                    
minutos de su valioso tiempo y descúbralo, ya que aguí comienza...
                    
EL CAMINO AL CUADRO DE R.MAX
                    
En el curso de sus numerosas accíones experimentales de pintura, R.MAX desarrolló la
                    
“pintura maxista”. Ésta se divide en el estilo de las pinturas impulsivas, en el de las
                    
pinturas estructuradas y los cuadros en estilos mezlados. El estilo propio y virtuoso de
                    
la aplicación de los colores son dadas en las pinturas impulsivas por medio de pinsel y
                    
colores echados, las pinturas de estructura se crean con una técnica de espátula
                    
esforzosa hecha con cuchillo de paleta. El artista prefiere cuadros de formato grande.
                    
Invento y creación de un cuadro se forman para R.MAX en un proceso donde confluyen el
                    
conciente y el inconciente. Sus obras y su contenido se desarrollan mientras el artista trabaja.
                    
Visualiza y realiza sus ideas en el transcurso del proceso de la pintura y deja en la creación de
                    
sus obras intencionadamente espacio a la casualidad.
                    
                    
R.MAX dice a ésto:
                    
“Mi pintura está en el proceso de formación a propósito sin intención alguna.
                    
Lo que puedo tomar como idea son solo los pasos que ya están detrás de mí;
                    
los proximos no los conosco, se dan por sí solos.
                    
Mis percepciones personales durante el proceso de pintar un cuadro, así como
                    
llevar a la práctica tales sensaciones en acciones intuitivas y reacciones
                    
trabajándo el cuadro, tienen gran importancia. Es una forma de proceso de investigación,
                    
que está abierta hacia adentro, como tambíen hacia fuera y yo como pintor soy en ese caso el
                    
domador de la forma y el color”.
                    
La pintura de R.MAX se da sobretodo en formas y encuentros de cuadros sin directriz,
                    
de inspiración espontánea. En vez de comenzar con una vision del cuadro preconcebida,
                    
R.MAX empieza mayormente con el puro acto de pintar, quizas con una idea aproximada,
                    
pero sin un concepto fijo, dejándose llevar totalmente por “la aventura de pintar”.
                    
La libertad más alta se paga con un riesgo más alto, la posibilidad de fracasar en
                    
los procesos de pintura son concientemente incluidos como cálculo en las acciones
                    
Vartísticas.
                    
Que los cuadros, a pesar de la evidencia de agressiones latentes, miedos
                    
profundas y fuerzas primitivas, no muestren una imagen deprimente e inexistente del mundo,
                    
es gracias a que R.MAX sabe manejarlo soberanamente. Mas bien nos
                    
lleva a la conciencia la ambivalencia de fuerzas elementales e instintivas.
                    
Amenazas así como resistir, estar en manos de alguien – sobrevivir; estar en
                    
peligro – resistencia; estas vivencias tematizadas en sus cuadros tienen en el nombre
                    
fuerzas instintivas opuestas, y así se encuentran en sus pinturas la esperanza
                    
inquebrantada, que deja sentir el aliento del hombre luchando por su existencia.
                    
Sus cuadros están llenos de imponente fuerza y una densidad atmosférica que va
                    
directamente en dirección al espectador para “atacarlo” de todos lados, para envolverlo, para atraparlo.
                    
Sin duda: estos cuadros intencionan un efecto inmediato, son extraordinariamente nuevos y
                    
provocan radicalmente. El secreto de lo visual, un cierto estetisismo de la subjetividad,
                    
es indiscutible y enlaza en forma particular la fascinación y la irritación.
                    
                    
El proceso de una constante variación marca así todos los trabajos de los últimos tres años,
                    
de un estado de agotamiento de la pintura moderna no se puede sentir nada en las obras de R.MAX.
                    
Sus estilos son desenfrenadamente expresivos y convencen a traves de la síntesis de efecto y matiz.
                    
Llamativo es la firmeza con la que el artista llega a una conclusión afirmada de la perdida
                    
de la utopía del arte y a la compresión de la falta de funcionalidad y perspectiva de la propia
                    
ocupación modificándola radicalmente y llevándola a una
formulación artística, siendo incomparables
                    
los enlaces de impulsos sensuales y estrepitosos con los gestos pintorescos de imponente soberanidad.
                    
                    
Una cosa es evidente: para él siempre se trata de que estructuras rígidas sean abiertas
                    
dándo espacio para nuevas experiencias y formas de ver la obra. Sobretodo con sus dos estilos
                    
actuales de los cuadros impulsivos y los cuadros estructurados R.MAX ha consolidado, aunque
                    
a ésta pintura se la ha creído muerta o dado de muerta, con sus desencadenamiento
                    
de formas y colores en relación a una dirección controlada de pintura un terreno nuevo y vital.
                    
                    
La pintura es el medio para la presentación de uno mismo. El artista es las dos cosas a la vez;
                    
marginado y genio como tambien usurpador. Un arte que solo se tiene a sí misma como meta y
                    
que niega todo tipo de relación con las esferas extraestéticas, no corresponde a éste arte.
                    
La ocupación analítica con sus trabajos revela la fuerza extraordinaria de la forma y la energía
                    
creativa del artista.
                    
                    
“yo soy todo lo que soy por medio de la pintura. No existo sin la pintura”
                    
dice R.MAX.
                    
                    
Para él, despues de todo, no se trata de la revolución del arte, sino que se
                    
trata del desarrollo en referencia de la autonomía absoluta y de ésa manera la
                    
legitimación de la propia existencia.
                    
Ésta altitud se manifiesta grandiosamente en sus obras y en su obstinación estética.
                    
Sus cuadros imponen e inspiran nuestra fantasía, los paisajes extraordinarios de R.MAX
                    
dejan el marco de lo cotidiano en el arte contemporáneo ampliamente detrás suyo.
                    
¿QUÉ FUNCIÓN TIENE UN CUADRO PINTADO Y QUE SIGNIFICADO LE DA SU CREADOR?
                    
Posibles respuestas conciernen las condiciones generales del arte y su apreciación a
                    
principios del siglo 21. Por supuesto que R.MAX sabe que la pintura en vista de un
                    
aumento de la disolución de los límites del género y un aumento de la recepción
                    
de medios electrónicos ya no tiene el mismo valor. Que hace unas décadas, cuando
                    
la pintura contaba como uno de los líderes en el espectro de las bellas artes.
                    
Su meta declarada es, con restricciones, restituir el nimbo de antes.
                    
La marcha hacia lo nuevo, cambios estilísticos abruptos, el descubrir de una sabiduría
                    
positiva en el proceso de adquirir y apartar, de aprender y olvidar, de la creación y
                    
destrucción de formas, convenciones etabladas vistas como obsoletas y la
                    
búsqueda de medios de expresión nuevos fueron en el crear de R.MAX constantes estímulos.
                    
Esto no quiere decir nada negativo. Al contrario, su pintura muestra un potencial sin
                    
límites con una creatividad constantemente regenadora. En la que actúan y se compensan
                    
dos componentes: lo inmediato y la reflección, como tambien lo quebrado y la perfección.
                    
En retrospectiva a sus comienzos artísticos se encuentra y eso vale hasta el día de hoy – que
                    
R.MAX expresa una manifestación sin igual de la propia subjectividad en el cuadro.
                    
Su creación está llena hasta el día de hoy de altos y cambios marcantes, lo que siempre
                    
fascina, pero que tambien provoca preguntas, que causa entusiasmo o desconcertez y asombro,
                    
a veces tambien rechazo, pero de ningun modo deja al espectador indiferente.
                    
En total sus cuadros reflejan, aunque nacen de una postura decididamente egocéntra,
                    
una problemática sobreindividual, que facilita ver el mundo que vivimos y la situación
                    
de las bellas artes con sus rechazos y sus conflictos.
                    
En sus obras de los años anteriores aún tenía en vista la búsqueda de la expresión artística
                    
adecuada para la realidad propiamente vivida. En sus dos estilos sensacionales, en cambio,
                    
el estilo del impulso y el estilo de estructura, el autor trabaja más radical que nunca bajo
                    
el aspecto de la originalidad de ideas pintando cosas que hasta ahora no ha pintado nadie.
                    
Las posibilidades de jugar en sus pinturas no tienen límites para R.MAX, evocación y extinción,
                    
desvelar y ocultar se entrelazan.
                    
El entiende la pintura como un continente inmenso en el que hay que penetrar, un depósito
                    
enorme de posibilidades del que se puede sacar provecho y llega así a una manera de ver y
                    
a una manera de expresión nueva e inconfundible.
                    
No es en éste caso un diagnóstico de nuestro mundo estropeado en el que vivimos,
                    
sino que con sus cuadros extraordinarios no deja espacio a ningún pesimismo ni a un
                    
estado final. Es evidente que éstos cuadros nacen de unas profundas ganas de pintar,
                    
la obra terminada debe quedar enigmática y no agotarse en la fundición de superficialidades.
                    
La conclusión es: los cuadros de R.MAX son fenómenos extraordinariamente estéticos,
                    
no solo fascinan al espectador, lo cautivan tomándolo como rehén.
                    
Peter Meyn, periodista, Hamburgo - Alemania, 2007